El Decreto Nº 0827 que emanó del Ejecutivo Regional del Estado Sucre, el cual reza, entre otras cosas; “…que la Pequeña y Mediana Empresa (PYME) que procure contratar bienes, obras o servicios bajo las modalidades estipuladas en la Ley de Contrataciones Públicas con el Ejecutivo Regional, deberá presentar la Certificación de Inscripción ante el padrón de empresas del Estado Sucre emitida por la Federación de Cámaras y Asociaciones de Artesanos, Micros, Pequeños y Medianos Empresarios y Cooperativas del Estado Sucre (Fedeindustria-Sucre)”. Viene a marcar “un antes y un después” en la historia económica de la región. En vista de que Fedeindustria-Sucre tendrá que CERTIFICAR a las PYME´s mediante un proceso técnico reglamentado y éstas deberán demostrar que están legalmente establecidas y operando en la geografía regional.
También es un golpe duro para las empresas llamadas de “maletín” que abundan en estas esferas, ya que Fedeindustria Sucre, a través de su comisión técnica, inspeccionará y dará fe que las empresas están instaladas de manera normal. En los casos que sean de “maletín” no se le entregará dicha Certificación, por lo tanto no podrá hacer ninguna contratación con el ejecutivo regional.
El Gobernador, en este decreto, adecuó el artículo 308 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a la geografía regional. Este articulo dice, entre otras cosas, lo siguiente: “El Estado protegerá y promoverá la pequeña y mediana industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la empresa familiar, la microempresa…”. En este sentido, se está protegiendo a las PYME´s del Estado Sucre sin menoscabo de las empresas foráneas. Solo que estas empresas tendrán que cumplir con una serie de condiciones que redundan en el bienestar del pueblo sucrense.
Para nadie es un secreto que desde hacen años las empresas foráneas vienen haciendo obras en el estado Sucre, contratadas por instituciones gubernamentales de línea nacional. Algunas de estas empresas son de “maletín” y hasta a veces de “tráiler”, que cuando terminan la obra (si es que la terminan) cobran su dinero y se marchan y nos dejan en Sucre los pasivos con los trabajadores, con el ambiente y hasta con la hacienda del municipio donde está desarrollando el trabajo.
Con esto NO le estamos prohibiendo a las empresas foráneas realizar obras en Sucre, si no que se acojan a nuestras normas, que no son otras las que establecen las leyes nacionales en materia laboral, ambiental e impositiva.
Dichas empresas deben comprometerse a emplear la fuerza laboral que reside en el estado Sucre, en primer lugar y en segundo de otros estados de la Nación. De igual manera no se certificarán a las empresas que hayan dejado pasivos laborales en contrataciones anteriores y éstas no se hayan resuelto. Con esto Fedeindustria protegerá el empleo de los sucrenses.
En materia de hacienda pública municipal, es preciso que las empresas foráneas paguen los impuestos por concepto de ingresos brutos sobre la factura de la obra que está ejecutando en el municipio correspondiente donde se desarrolle dicha obra y no en el municipio foráneo donde tiene su patente. Esto representaría un paso agigantado para los ingresos municipales por este concepto. Imaginemos que una empresa foránea ganó un contrato por BsF.25.000.000,00 para desarrollar una obra en el municipio Valdés, esto le podría representar como ingreso por concepto de ganancias brutas al municipio Valdés de BsF.250.000,00 (aproximadamente), lo que sería una cantidad cuantiosa que permitiría resolver muchos problemas a la ciudadanía de Valdés.
De igual manera, para nadie es un secreto que muchas empresas foráneas que han venido a realizar trabajos aquí en Sucre han dejado pasivo ambientales, atentando contra el equilibrio de la naturaleza y se han ido sin dejar rastro. Es menester de todos los ciudadanos de este Estado y el de Fedeindustria Sucre, proteger la rica biodiversidad y el equilibrio natural para éstas y las futuras generaciones, en este sentido Fedeindustria Sucre velará con las autoridades que esto no siga sucediendo.
Es por todo ello que gobierno, trabajadores y empresas juntas debemos defender el derecho al trabajo y al progreso que tiene cada ciudadano arraigado en esta “tierra de gracia” que lleva el nombre de uno de los patriotas más grande de la historia, Sucre.